lunes 23 de febrero de 2026 - Edición Nº2637

Otros | 23 feb 2026

Historia de vida

De ganar un concurso en Japón siendo niña, a referente actual del arte textil

12:14 |La artista visual Patricia Vérónca Saporiti (Patti Saporiti) nació en el barrio porteño de Villa Pueyrredón. A los 6 años obtuvo una mención en un certamen internacional de dibujo en Japón, otorgado por la UNESCO. Se desempeñó como abogada y ha obtenido más de media docena de premios y menciones. Forma parte de la Comisión Directiva del Centro Argentino de Arte Textil (CAAT), institución en la que actualmente se desempeña como secretaria general.


Hay determinados sucesos de la etapa del crecimiento infantil que marcan el camino de una persona. De ello puede dar testimonio Patricia Vérónica “Patty” Saporiti, reconocida artista visual especializada en arte textil.

 

Cuando tenía seis años, participó como alumna del taller de Basia Kuperman, en un concurso internacional organizado por la UNESCO en Japón. El suceso la entusiasmó profundamente, aunque el aprendizaje no tuvo continuidad inmediata.

 

Tras egresar del colegio secundario y durante sus estudios universitarios de Derecho, regresó al taller de Basia para dibujar y pintar, etapa que se extendió hasta el nacimiento de su hija. Se recibió muy joven de abogada y trabajó en un estudio especializado en Derecho Penal Empresarial, donde conoció a Gustavo, su compañero de vida desde hace 35 años. Sin embargo, en un momento decisivo tomó una determinación fundamental: dejar el trabajo en relación de dependencia para dedicar más tiempo a su formación artística y a la creación de obras con fibras, hilos y telas.

 

“Siempre tuve una pata creativa muy importante”, afirma la artista, quien colabora desde 2017 con el Centro Argentino de Arte Textil (CAAT), institución pionera en América Latina, con casi cincuenta años de trabajo ininterrumpido en la visibilización y promoción del arte textil.

 

A su activa labor en la gestión cultural se suma su compromiso social. Participa en acciones solidarias junto a su colega textil Sandra, confeccionando mantas y ropa para niños destinadas a la Fundación Paolini y al proyecto Soñarte de Cáritas San Isidro, orientado a brindar apoyo escolar a niños en situación de vulnerabilidad. “Hay que acercar el arte a espacios de la población donde muchas veces no llega”, sostiene, consolidándose como una figura clave en la difusión y promoción del arte textil.

 

Hija de padres químicos, Patti Saporiti creció en Villa Pueyrredón, barrio donde se encontraba el taller de Basia Kuperman, artista plástica polaca que había llegado a la Argentina escapando del nazismo. Basia fue una figura fundacional en su formación, despertando su interés por los grandes maestros de la pintura, la historia del arte y el ejercicio mismo de pintar. En 1970, con apenas seis años, Basia la inscribió en un certamen de dibujo en Japón. Allí obtuvo una mención de la UNESCO.

“Todavía conservo el diploma y un prendedor de oro que me enviaron desde el organismo”, recuerda con orgullo décadas después.

 

Aunque ese reconocimiento anticipaba un camino artístico, Saporiti tomó otros rumbos. Durante la adolescencia y los primeros años de juventud dedicó gran parte de su energía a las exigencias académicas del colegio alemán donde cursó la secundaria, integrando además el equipo de gimnasia deportiva. Durante su formación universitaria retomó la pintura, pero volvió a interrumpirla una semana antes del nacimiento de su hija Sofía, en diciembre de 1997.

 

En 2014, cuando su hija -ya adolescente- viajó a Alemania para realizar un intercambio estudiantil, la distancia y la nostalgia actuaron como detonantes para su regreso definitivo al arte. Una llamada telefónica entre lágrimas marcó el punto de inflexión: Patricia canalizó esa emoción retomando su práctica artística, esta vez para quedarse.

 

Desde entonces, su obra se expandió en múltiples direcciones: joyería textil, bordado, tejido y prácticas colectivas junto a diversos grupos de artistas. Paralelamente, sostuvo una formación constante mediante talleres y workshops con referentes nacionales e internacionales.

 

“Gracias a la pandemia pude tomar clases con artistas extranjeros, cuando comenzaba la era del Zoom. Desde la artista brasileña Aline Brandt, referente del bordado sobre fotografía en Río de Janeiro, hasta Nadia Albertini, destacada bordadora mexicana que trabaja para casas de alta costura en París, a quien había conocido años antes en Nueva York”, señala.

 

A la hora de definir su mayor pasión dentro del universo textil, Patricia no duda: “Me apasiona bordar a mano. Incluso muchas de mis piezas de joyería están bordadas manualmente”.

 

Saporiti no borda solamente telas: borda memorias, emociones y vínculos. Su sello es el punto festón, que convirtió en identidad visual dentro de su obra y que atraviesa tanto sus piezas artísticas como su joyería textil. Cada puntada construye un relato íntimo donde lo femenino, lo biográfico y lo poético se entrelazan.

 

En 2018 obtuvo el Segundo Premio Pequeño Formato del Salón del Museo de Arte Popular José Hernández. En 2023 recibió el Primer Premio del Salón de la Mujer (categoría textil), otorgado por la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos (SAAP), y el Segundo Premio (categoría textil) del 90° Salón de Otoño de la misma institución. Ha recibido además diversas menciones en convocatorias artísticas.

Su primer trabajo grupal se concretó en 2018, cuando junto a las artistas Marina Betsh y Sandra desarrollaron una bandera para una convocatoria de la Universidad Nacional de Córdoba.

 

En 2020 fue seleccionada con una obra individual en la Bienal Internacional de Arte Textil “From Lausanne to Beijing”, además de participar con una obra colectiva. En 2024 expuso de manera individual en el Salón Bolsa de Comercio del Centro Argentino de Arte Textil, obteniendo también una mención por una obra colectiva realizada junto a Tinku Textil Argentina, grupo conformado durante la pandemia.

 

En 2025 fue jurado del XXI Salón de Arte Textil de Pequeño y Mediano Formato del Museo de Arte Popular José Hernández. En 2026 fue jurado del Salón Mes de la Mujer de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos. Actualmente realiza una Residencia de Artista con Araceli Pourcel, profundizando su investigación en prácticas textiles contemporáneas.

 

Ese mismo año expone de manera individual en el Museo San Fernando de la ciudad de Maldonado (Punta del Este, Uruguay), participa en el III Salón de Vidrio y Textil en dicha ciudad y presenta una máscara en la exposición “Enmascaradas”, exhibida en 2025 en el Teatro Solís de Montevideo y actualmente en el Gran Hotel de Punta del Este.

 

Hoy Patricia Saporiti exhibe y representa una nueva manera de pensar el arte textil: íntima, contemporánea y profundamente emocional. Una artista que demuestra que nunca es tarde para volver al verdadero hogar: la creación.

 

Para saber más, ingresar al Instagram: @patti_sap

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