TEATRO | 29 AGO 2026

ESTRENO

“Yo, Olmedo”: una comedia que homenajea a Alberto Olmedo llega a El Portón de Sánchez

La obra escrita por Florencia Aroldi y dirigida por Antonio Célico se estrena el viernes 11 de septiembre a las 20 en El Portón de Sánchez, con Jessica Schultz y Manuel Longueira como protagonistas.


TAGS: YO OLMEDO


La memoria, el humor y la identidad se cruzan en “Yo, Olmedo”, una nueva comedia teatral escrita por Florencia Aroldi y dirigida por Antonio Célico, que tendrá su estreno oficial el viernes 11 de septiembre a las 20 horas en El Portón de Sánchez, ubicado en Sánchez de Bustamante 1034, Ciudad de Buenos Aires.

Con Jessica Schultz y Manuel Longueira en los roles protagónicos, la obra propone un particular homenaje a Alberto Olmedo, una de las figuras más importantes del humor y la televisión argentina, pero también utiliza su figura como punto de partida para explorar preguntas vinculadas con la identidad, las máscaras y los personajes que cada persona construye en su vida cotidiana.

Una historia entre la realidad y la ficción

La trama comienza cuando un hombre es detenido por realizar un grafiti en la vía pública con una frase contundente: “YO, OLMEDO”.

El conflicto se profundiza cuando el protagonista se enfrenta con el policía que intenta convencerlo de que él no es Alberto Olmedo. Por orden judicial, deberá comenzar un tratamiento con la Dra. Jouvet, una psiquiatra decidida a demostrarle que está equivocado.

Sin embargo, lo que inicialmente parece una consulta médica se transforma rápidamente en un juego vertiginoso en el que la realidad, la ficción, el teatro y la televisión comienzan a mezclarse.

A medida que avanza la sesión, los límites entre los personajes se vuelven cada vez más difusos y el espectador comienza a preguntarse quién interpreta a quién.

En ese recorrido aparece el espíritu de Olmedo, no solamente como recuerdo de una época inolvidable del espectáculo argentino, sino como símbolo de una manera de entender el humor basada en la improvisación, la ternura y la cercanía con el público.

Un homenaje que también invita a reflexionar

“Yo, Olmedo” propone recuperar el universo de uno de los grandes referentes del humor argentino, pero sin quedarse únicamente en la nostalgia.

La obra plantea una pregunta central: ¿Quiénes somos cuando dejamos de interpretar el personaje que los demás escribieron para nosotros?

La búsqueda de una identidad propia atraviesa la historia y encuentra en el humor una herramienta para abordar cuestiones profundas. Cuando parece que todo está resuelto, la Dra. Jouvet también deberá enfrentarse con aquello que verdaderamente desea ser.

Un giro inesperado modifica por completo el escenario y conduce la historia hacia un final sorpresivo.

La mirada de la autora y el director

Para Florencia Aroldi, autora de la obra, la escritura surgió de la necesidad de indagar en las máscaras que las personas llevan puestas.

“Olmedo no es solo el recuerdo de una época de oro de nuestra televisión; es el símbolo de nuestra propia libertad expresiva”, sostiene Aroldi, quien define a la obra como “un puente entre la risa y la profunda ternura de encontrarnos con quienes somos realmente cuando apagamos las luces del personaje cotidiano”.

Por su parte, el director Antonio Célico destaca el desafío de llevar el texto a escena y construir un espacio donde la actuación se convierta en un acto de revelación.

El consultorio, explica, se transforma en “un terreno de juego vertiginoso donde los límites entre locura y lucidez se desvanecen”, mientras que el humor funciona como disparador de la memoria colectiva y la emoción.

Estreno y funciones

“Yo, Olmedo” estrenará el viernes 11 de septiembre a las 20 horas en El Portón de Sánchez, Sánchez de Bustamante 1034, CABA.

La propuesta invita a reencontrarse con el universo de Alberto Olmedo desde una mirada contemporánea y, al mismo tiempo, a reflexionar sobre los personajes que interpretamos, las expectativas ajenas y la posibilidad de descubrir quiénes queremos ser.

Una comedia para reír, emocionarse y salir del teatro con una pregunta dando vueltas: quién queremos ser cuando dejamos de interpretar a los demás.